lunes, 24 de marzo de 2008

Testimonios Implicitos

Desatinado ante las virtudes del ser etico, me dispongo a saldar esas deudas que mi critica personal pueden moderar.

Es veridico morder el polvo de el piso que uno no ha sabido fortalecer y es melodramatico incluso reconocer que no se hizo con la mejor predisposicion.


Desintegrarse en recuerdos es un mero vicio de una conciencia que no propone menos de lo que es capaz. Sojuzgar a quien promete es un usual entrenimiento de quien divaga por sueños de venganza y valor.




Vil conciencia del superior, trama eterna del valor.

Suerte que pocas palabras ameritan al buen entendedor.